El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, alimentó la tensión y la confusión que envuelve el conflicto nuclear con Irán al anunciar que ha ordenado a los expertos de su país que inicien el proceso para el enriquecimiento de uranio al 20 por ciento.
Frente a un nutrido grupo de científicos y en un discurso emitido en directo por la televisión estatal, el mandatario precisó, no obstante, que la decisión no significa que el régimen iraní haya renunciado a la negociación con la comunidad internacional.
"Estamos dispuesto a dialogar sobre el intercambio de combustible nuclear....Nosotros comenzamos (con el enriquecimiento) aunque el camino de la negociación sigue abierto", recalcó.
El anuncio fue acogido con "decepción" en Munich, donde este mismo domingo se clausuró la "Conferencia Internacional de Seguridad".
Su responsable, Wolfgang Ischinger, lamentó que las palabras del presidente iraní se produjeran escasos días después de que su ministro de Asuntos Exteriores, Manucher Mottaki, alentara cierta esperanza al afirmar que se estaba a escasos pasos de un acuerdo.
Desde Roma, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, mostró un sentimiento similar e instó al resto de los países a "unirse" para frenar la "ambigua política" emprendida por el régimen de los ayatolá.
"Si la comunidad internacional permanece unida, todavía se está a tiempo para que las presiones sobre Irán y las sanciones tengan el efecto deseado", resaltó el responsable norteamericano en un mensaje que parecía tener un destinatario principal: China.
Pekín, que compra casi un tercio del petróleo que consume a la República Islámica, se muestra reticente a aumentar la presión sobre Irán pese a la insistencia de Washington y de otros gobiernos de que el esfuerzo nuclear persa proyecta sombras.
Efe
7/2/2010 1:03:09 PM |